Propuesta aventurera
En ese momento dije que serías lo mejor para mi, sin pensarlo tantas veces, que no diera cabida a la duda, me abrasaste! como quien hijo quisiera abrazar a su madre que hace tiempo no la ve. Me preguntaste: Señorita sería usted tan amable de casarse conmigo?, no sé cómo, ni por qué mi respuesta fue inmediata, insensata e irracional. Eres de esos hombres que aventuran su destino, sin pensar las consecuencias de una propuesta circunstancial.
Y yo por la desesperación de durar años sin un amor, actué por el impulso fracasado de nunca haberlo encontrado. Lo importante no es que se entienda esta absurda relación, sino que hay amores que torturan, por una mala decisión. Una guerra de sentimientos que se encuentran dislocados, un amor traicionero, que no conoce lo sincero.
No me culpes de lo que un día acepté por ilusión, pues ni tú mismo pensaste en tu mala proposición, lo que si hay de cierto es lo mucho que te amo, pero tu comportamiento se me escapa de las manos. Es un amor extraño! sin ti no se vivir, y a pesar de la indiferencia a tu lado deseo morir. Tortúrame con tus besos, y quiébrame el alma en pedazos, yo lo único que anhelo es morirme entre tus brazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario